martes, 27 de enero de 2015

La Argentina perdió por paliza ante Francia, pero alcanzó un histórico 12° puesto

DOHA.- No pudo ser. Dentro de la lógica que suele ofrecer el handball, los octavos de final del Mundial Qatar 2015 no fueron la excepción. En el Ali Bin Hamad Al Attiyah Arena de Doha, la Argentina cayó ante Francia por 33 - 20, en un encuentro sin equivalencias. Los galos lograron rápidamente la ventaja en el primer tiempo (parcial 16-6) y sostuvieron el ritmo en la segunda mitad para conseguir el pasaje a cuartos. Para la Argentina, la eliminación dejó a la selección en el puesto 12° del torneo, igualando la mejor posición histórica (Suecia 2011).

A diferencia de los partidos de primera rueda ante Dinamarca, Polonia, Alemania o Rusia, los Gladiadores fueron superados con comodidad, quedaron fuera de partido desde los primeros minutos, se mostraron imprecisos y estuvieron lejos de poder plantear un juego de igual a igual. Del otro lado, el bicampeón olímpico y campeón europeo mostró un alto porcentaje de efectividad y se apoyó en una muralla defensiva protegida por un guardián de los tres palos como Thierry Omeyer. Porte, con seis goles, fue el máximo anotador francés, mientras que Gonzalo Carou , con 4, fue quuien más gritó en la selección.

Con el quiebre del primer tiempo y la diferencia en el segundo, en la Argentina fue el turno de la rotación, por lo que sumaron una buena cantidad de minutos mundialistas Sergio Crevatin , Pablo Simonet , Fernando García y Facundo Cangiani , quienes habitualmente forman parte del banco.

Para el equipo de Eduardo Dady Gallardo fue un duro baño de realidad, aunque el balance es positivo y tomará valor a futuro. En su décima participación en mundiales, la Argentina logró alcanzar por tercera vez la segunda rueda e igualó la mejor posición histórica. Además, protagonizó grandes partidos contra grandes equipos. Logró rescatar un empate en 24 con Dinamarca y se quedó con el cuarto puesto en el grupo D del Mundial dejando en el camino a Rusia. Pese al dolor de la derrota, el equipo dejó el Mundial con la frente en alto.

NOTA. El artículo "La Argentina perdió por paliza ante Francia, pero alcanzó un histórico 12° puesto" fue publicado el 27 de enero de 2015 en canchallena.com

lunes, 26 de enero de 2015

Federico Pizarro: "Ahora nos ponemos objetivos más grandes"


DOHA.- Se mueve por el extremo derecho del ataque argentino como quien conoce todos los gajes del oficio. Picante, encarador y, por sobre todas las cosas, goleador. A los 28 años, Federico Pizarro parece haber encontrado el punto exacto de madurez. Con 34 goles, el jugador de UNLu se ubica en el quinto lugar de la tabla de artilleros del Mundial de handball y va por más. Con hambre voraz, con sed de revancha. Hoy, desde las 15 (TyC Sports), será el turno de enfrentarse con Francia en el moderno Al Attiyah Arena de Doha. Y Pizarro avisa que el plantel no se conforma con la histórica clasificación a los octavos de final.

Tras un flojo desempeño en España 2013, sintió que necesitaba cambiar el chip, que no podía dejar pasar la oportunidad. Intensificó el entrenamiento, se hizo fuerte ante las críticas y se potenció. "Fue muy inteligente y supo asumir sus errores", señala Eduardo Gallardo, el entrenador nacional.

Con pocas horas de sueño y la alegría a cuestas por el triunfo 30-27 ante Rusia, Pizarro atiende a canchallena.com en el hotel Hilton de Doha. Justo en medio de una jornada de descanso, donde las actividades recreativas bajo el radiante sol del invierno qatarí sirven para recobrar fuerzas después de la hazaña.

-Luego de lograr el objetivo principal, ¿qué balance hicieron del campeonato que están realizando?

-Sabía que podíamos jugar en buen nivel. Y que nos debíamos algo así después de España. Y también influyó esa mezcla de mala y buena suerte con el grupo que nos tocó en el torneo. Mala, porque era muy difícil lograr la clasificación, porque nos tocaron cuatro equipos europeos de elite. Y buena, porque estos partidos son los que a nosotros nos potencian. Con lo que nos tocó, todos dimos lo mejor.

-¿Y en lo personal?

-En el Mundial de España jugué muy mal, con muchos errores, no estaba fino. Y me mentalicé para que no me volviera a pasar. Era el primer Mundial sin Kogovsek, fui titular y no rendí. Me entrené más duro para estar más fuerte y más rápido. Hace un año y medio estoy con un plan de entrenamiento de crossfit y me sirvió un montón. Y con la pelota son rachas. En los partidos previos a Qatar no estuve tan bien y cuando empezó el Mundial me empezaron a salir las cosas.

-El plantel argentino cuenta con jugadores que viven del handball y otros que tienen un trabajo diario en la Argentina. Con ese mix, ¿cómo hacen para acortar distancias con selecciones profesionales?

-El equipo está dividido en ese aspecto. Hay nueve jugadores que vienen de ligas profesionales y allá sólo se tienen que preocupar por entrenarse y jugar dos partidos por semana de una intensidad altísima, como si fuese un Mundial. Y después estamos los que nos levantamos todos los días para trabajar o estudiar. Con todo lo que implica vivir en Buenos Aires, aunque es una ciudad que me encanta y de la que nunca me fui. Lo que nos queda frente a eso es pensar que somos profesionales y entrenarnos duro en el Cenard. Porque si no, habría una disparidad de niveles y no le haría bien al equipo.

-¿Se te cruza la idea de ir a jugar a Europa?

-Las propuestas estuvieron y están. Siempre se evalúa. Tuve ofertas, pero yo estaba en un momento en el que no podía dejar todo y prioricé otros aspectos de mi vida. Me recibí en Relaciones Públicas, tengo mi trabajo en el Anmat, abrí un gimnasio, me entreno en el Cenard. Si llega una propuesta interesante, se evaluará.

-¿Cómo viven los momentos previos al partido ante Francia?

-No tenemos nada que perder y eso para cualquier equipo es peligroso. El objetivo se cumplió, pero ahora nos volvemos a poner objetivos más grandes. Francia es el mejor equipo del mundo, el mejor de los últimos 20 años. Sería una locura vencerlos, pero estamos para hacer locuras. Para nosotros no hay mañana.

ENTREVISTA. El artículo "Federico Pizarro: "Ahora nos ponemos objetivos más grandes"" fue publicado el 26 de enero de 2015 en el diario La Nación y canchallena.com.

domingo, 25 de enero de 2015

Un grupo rebelde que hace historia


DOHA.- Federico Pizarro firma nueve goles en la planilla de un partido decisivo con la misma calma con la que cada mañana abre su gimnasio de crossfit, el entrenamiento de moda. Juan Pablo y Federico Fernández , de buen rendimiento en momentos clave, suelen repartir el tiempo entre el handball y el vivero familiar. Adrián Portela tiene un gimnasio, mientras que su hermano Pablo trabaja en una empresa familiar. Sergio Crevatin , el gigante de 108 kilos, es empleado de una casa de envío de dinero. Y Facundo Cangiani, categoría 91 y uno de los más chicos junto con Pablo Simonet , estudia el profesorado de educación física.

De los 16 jugadores que conforman la lista de la Argentina en el Mundial de Qatar , siete se desempeñan en el torneo local, y al trabajo diario le suman las becas del Enard y la Secretaría de Deporte. Un dato que sorprende a los europeos, que intentan entender qué hicieron los Gladiadores para soñar en grande.

"¿Cómo nos arreglamos? En la Argentina es un deporte amateur y tenemos que trabajar mucho sobre la parte psicológica, con fijación de objetivos. Y ahí potenciamos al máximo los pocos recursos", explica Eduardo Dady Gallardo , el DT. Mientras, a su lado, su colega ruso Oleg Kuleshov no levanta la mirada y mastica bronca, sin encontrarle explicaciones a lo que acaba de suceder.

En el Hall de Deportes de Duhail, la Argentina reescribió la historia del handball nacional: venció a Rusia por 30-27 y se clasificó a los octavos de final. Capítulo inolvidable ante rivales a los que hasta no hace mucho se los miraba con respeto. Ahora, con experiencia y rebeldía, quienes exigen respeto son los integrantes de una camada que nunca dudó de sus capacidades y alcanzó el merecido premio. Primero, haciendo ruido ante Dinamarca, con el 24-24 en el debut. Después, jugando de igual a igual contra Polonia -se perdió por un gol- y Alemania. En el mentado "grupo de la muerte", la selección siempre se sintió viva. Ante potencias que se mueven en un ámbito profesional, los argentinos mostraron sus mejores cartas. Y frente a Rusia, no podía ser la excepción.

Ahora es tiempo de animarse a más, dentro de un panorama de dificultad mayúscula: mañana a las 15 de nuestro país, la Argentina (4° del Grupo D) se medirá en Lusail ante Francia (1° del C), que se impuso en los tres únicos duelos mundialistas. Ya sin presiones, es el momento de desafiar al bicampeón olímpico y atreverse a soñar, aunque suene imposible.

Ayer, frente a los rusos, Diego Simonet tuvo el partido que tanto esperaba tras un flojo rendimiento ante Alemania: convirtió seis goles y se llevó el premio al mejor jugador del encuentro. "Lo logré gracias al apoyo del grupo", mencionó. Pizarro, picante, incisivo y goleador, marcó nueve y va camino a dejar la Universidad Nacional de Luján para dar el salto al Viejo Continente. Fede Fernández anotó cinco y Vieyra gritó cuatro veces. Sin Sebastián Simonet desde el primer cuarto hora, expulsado por golpear a un rival, el equipo no se cayó: hubo convencimiento y fortaleza para reacomodarse a tiempo.

De poco rodaje hasta ayer, Pablo Simonet, el menor de los hermanos, entró y convirtió tres goles en las cuatro chances que tuvo. El capitán Gonzalo Carou cerró un buen partido y el arquero Matías Schulz , bajo la lupa, apareció cuando la pelota quemaba, en unos minutos finales en los que era vital bajar la cortina y estirar la diferencia. A falta de 12 minutos, la Argentina encontró la ventaja de tres goles y se sintió más cerca de conseguir el pasaje a octavos. Soportó la presión del ataque ruso y respondió con más goles.

"Fue un premio al sacrificio, a luchar, a todo lo que hicimos para llegar hasta acá", destacó Gallardo, el mismo estratega de la gesta de Suecia 2011 y quien más conoce los defectos y virtudes de esta generación. La Argentina llegó a Doha de punto, pero desde ese lugar se hizo fuerte. Mientras las cuatro selecciones europeas pensaban en qué ubicación de los cuatro primeros lugares finalizarían, dejando a la selección y a Arabia Saudita a un costado, el plantel tomó esa idea y la utilizó como combustible para la motivación.

NOTA. El artículo "Un grupo rebelde que hace historia" / "De qué trabajan los Gladiadores" fue publicado el 25 de enero de 2015 en el diario La Nación y canchallena.com

sábado, 24 de enero de 2015

Doha, donde nada es imposible


DOHA.- Hacen realidad lo imposible y piensan a futuro proyectando en grande, sin miramientos a la hora de poner la caja del jeque Hamad bin Jalifa Al Thani al servicio del crecimiento. Así se mueve Qatar y así se desarrolla Doha, su capital. El centro económico y cultural de un emirato que impacta y sorprende a cada paso, entre la multiplicación de autovías internas y el sorpresivo faltante de veredas. Las reservas de gas y petróleo facilitan el transporte terrestre y atentan contra el peatón. A orillas del Golfo Pérsico, se contempla una ciudad de convivencias.

Conviven el qatarí, minoría en la población, y el extranjero, entre quienes están los que llegan por una oportunidad laboral o aquellos que se escapan de India, Nepal, Filipinas, Sri Lanka y Paquistán y forman parte de la masa de mano de obra barata. Instantes típicos: el rezo musulmán, que se escucha desde cada mezquita en cuatro momentos del día, y el ruido de las miles de construcciones. O el skyline de edificios futuristas que se erigen sobre la costanera, "The Corniche" (la cornisa), y el desierto que se pierde en el horizonte. Además, por estos días, emerge la pasión del Mundial de handball , de mayor repercusión en Europa, con cierta indiferencia del público local. Motivo suficiente para que la organización recurra a la billetera y cierre la jornada del jueves con Pharrel Williams, que hizo delirar a 8 mil almas en el Hall Multipropósito de Lusail con su hit "Happy". Esta noche será el turno de Gwen Stefani. Todo sea por mover público a los estadios y hacer ruido a nivel internacional. Un punto que llamó la atención: contrataron a 60 españoles para ser hinchas "rentados" de Qatar. El acuerdo incluye aéreos, hotel, comidas y un dinero extra por los servicios prestados.

"Nunca disputamos un torneo en estas condiciones. Cuando necesitamos algo, lo tenemos. No nos falta nada", coinciden desde los planteles que disputan el certamen. Sobra el hospedaje cinco estrellas, que bien podría sumar alguna estrella extra, y resulta accesible conectar las diferentes sedes. A diferencia de otros mundiales, todo confluye en una misma ciudad y, más allá del tránsito, eso genera un mejor descanso y menor tiempo de traslado. Los tres estadios están en un radio que no supera la hora de viaje.

El Ali Bin Hamad Al Attiyah Arena, con tecnología de punta, sobresale en pleno Doha, mientras que el Hall de Deportes de Duhail y el Hall Multipropósito de Lusail están en las afueras. Este último se ubica a 27 kilómetros y sorprende a todos en pleno desierto; impacta en medio de un obrador de dimensiones faraónicas.

La última noticia deportiva que sacudió la arena de Lusail fue el anuncio de la llegada de la Fórmula 1 a su circuito callejero. "Calculamos que puede ingresar al calendario en 2016 o 2017", se frotó las manos Nasser bin Khalifa Al Attiyah, el hombre fuerte del deporte motor en suelo qatarí. Así, la F-1 se sumará al Moto GP, que ya tiene su circuito en Lusail, y al estadio que recibe al handball , un recinto de 15 mil asientos. Para llegar al complejo se debe salir de Doha hacia al norte y tomar la Al Khor Coastal Road, una autovía que a sus costados muestra lo que es Lusail hoy: nada. Arena, arena y más arena. El desierto toma por asalto al paisaje y los carteles que se divisan, entre obreros, camiones y máquinas, prometen una ciudad a puro lujo. Allí estará Lusail. La ciudad que ya tiene todo planeado, menos habitantes, aunque esperan una población de 450 mil personas. Con la mira puesta en el Mundial de fútbol 2022, el proyecto incluye infraestructura de primer nivel y un estadio para 86 mil personas, el Nacional de Lusail. Para entonces no habrá que depender sólo del transporte terrestre. Ya se están haciendo las primeras obras para el subte y esperan conectar Doha con Lusail de acá a siete años. Ese será el primer tramo. Después, para 2026, están estipuladas cuatro líneas de "Metro" más, con una longitud de 216 kilómetros. Se sumarán al proyecto de los trenes de alta velocidad para larga distancia, con los que piensan unir toda la península.

Construidos en los últimos tres años, los estadios son un catálogo de joyas arquitectónicas y una vidriera para lo que viene. Sobre la base de eventos deportivos, Qatar intenta demostrar su capacidad para 2022, pese a que su designación se encuentra bajo sospecha, con fuertes denuncias y críticas. Lo hace con el handball , pero también recibirá el Mundial de gimnasia artística, en 2018, y el de atletismo, un año más tarde. Mientras, planean candidatearse para los Juegos Olímpicos de 2024 y se disponen a construir 19 recintos deportivos. El tiempo y el dinero no serán problema. El Ali Bin Hamad Al Attiyah Arena, por ejemplo, se levantó en 18 meses y es un compendio de lujos y comodidades. Viven a ese ritmo, sin reparar en gastos. Como si nada fuera imposible.

NOTA. El artículo "Doha, donde nada es imposible" fue publicado el 24 de enero de 2015 en el diario La Nación y canchallena.com