lunes, 25 de enero de 2010

El rojo de Manchester United es algo más que su camiseta

"I don´t have to sell my soul" ("Yo no tengo que vender mi alma") 
Cartel del FC United

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Quién iba a pensar que el desconocido Newton Health L&YR (Lancashire & Yorkshire Railway) fundado por un grupo de trabajadores ferroviarios de Manchester, iba a convertirse en uno de los clubes más grandes del mundo. Aunque, claro está, bajo otro nombre y con el aporte de capitales que poco tienen que ver con la flema inglesa de sus creadores. Manchester United, que adoptó su nueva denominación tras una bancarrota de 1902 en la que perdió mucho más que el verde y amarillo de la camiseta original, le responde al clan Glazer, liderado por el magnate Malcolm, un empresario con residencia en Tampa, Florida, bien lejos de los ferrocarriles y más cerca de los centros comerciales.

Los Shareholders United (el grupo de pequeños accionistas unidos) se opusieron desde un principio a que el dueño de los Bucaneros de Tampa Bay tome el control del club, pero no pudieron detenerlo. En 1995, el operativo para quedarse con el equipo de fútbol americano fue similar y también chocó con los hinchas al tomar una medida poco feliz: subir el precio de las entradas para rentabilizar la inversión. Una operación que realizó y realiza a base de préstamos y no con dinero fresco. Y que tentó a Magnier y MacManus (empresarios irlandeses dueños de la empresa Cubic), quienes vendieron el 28.7% de las acciones del United por 103 millones de euros y de esa manera Glazer se quedó con el paquete mayoritario en 2005. La leyenda cuenta que en las reuniones de los Shareholders United siempre está presente una leyenda en español sobre una bandera cubana que reza: "Hasta la victoria, siempre".

Malcolm Glazer no sabe siquiera qué es la ley del offside. La pasión por el fútbol viene por parte de sus hijos Avram y Joel, quienes llevan las riendas de la empresa futbolera. Lo del empresario, de padres inmigrantes de lituanos, es el fútbol americano. Dueño de First Allied Corporation, un holding que le permite controlar sus inversiones inmobiliarias, participaciones en compañías energéticas y de alimentación, en distintos sectores financieros, como el del gas natural y el petróleo, y temas de salud y medios de comunicación, nombró a sus hijos como directivos y él se encarga de ofertar y ofertar, hasta quedarse con todo el paquete de los Rojos. Para ello, invirtió 810 millones de libras, que se financiaron gracias a préstamos bancarios, colocando los bienes del club como garantía.

Los que parecen saber algo de fútbol son los fundadores del FC United of Manchester, una institución que nació el 5 de julio de 2005. Tras la aceptación, por presión popular, de la liga de los Condados del Noroeste de Inglaterra, el nuevo club no detuvo su marcha hasta la presente temporada, con tres ascensos consecutivos y buenos resultados a nivel de FA Cup y de asistencia. FC United, a diferencia de las nuevas multinacionales del fútbol, funciona como una cooperativa (sin fines de lucro) y su primer plantel fue formado tras una prueba a la que asistieron 900 jugadores que soñaban vestir la camiseta roja. La masa societaria es bastante simple: cada socio paga una cuota anual de 10 libras (3, en caso de ser menor de edad) y tiene derecho a un voto. Además, cuenta con un manifiesto en el que se repiten palabras como democracia, vínculos con la comunidad local, lucha contra la discriminación y no comercialización. Los Red Rebels dejaron Manchester United cuando el club pasó a manos del empresario nacido en Rochester, New York.

Sábado 23 de enero de 2010. Tras una semana en la que se conoció que la gestión Glazer arrojó una deuda de 716.5 millones de libras (820 millones de euros), los carteles inundaron Old Trafford y los hinchas desataron una verdadera marcha de la bronca. En la puerta principal se podía leer un irónico "Glazer, forever in your debt" ("Glazer, siempre en deuda contigo") y se pegaron stickers en varios asientos del estadio. "Love United, Hate Glazer", decían. "Amo al United, odio a Glazer", era el mensaje. La respuesta de la dirigencia no fue futbolística, más allá de los cuatro goles de Wayne Rooney en el 4 a 0 ante Hull City. Red Football Joint Ventures Limited, la compañía de inversiones del Manchester United, anunció que la solución será lanzar un bono de alto rendimiento de 500 millones de libras para ayudar a refinanciar la deuda adquirida por la familia estadounidense. Fútbol es fútbol y negocios son negocios.

NOTA. El artículo "El rojo de Manchester United es algo más que su camiseta" fue publicado el 25 de enero de 2010 en canchallena.com