sábado, 3 de diciembre de 2011

El público argentino, a su modo, ya ganó la serie

SEVILLA.- Golpeado, tras un mal desempeño en el dobles, Feliciano López se acomodó en la sala de atención a la prensa y lanzó un llamamiento al público español para que dé todo su apoyo a Rafa Nadal frente a Juan Martín Del Potro. Sucedió casi media hora después del triunfo de la pareja argentina, cuando las luces del estadio Olímpico de La Cartuja se apagaban y los espectadores marchaban camino al puente de la Barqueta, para cruzar el río Guadalquivir y así poder volver hacia las zonas más urbanizadas de la ciudad.

Se iban algunos, pero no todos: unos 500 argentinos prefirieron seguir adentro, con sus remeras y banderas al viento y al grito de "¡Mañana (por hoy), cueste lo que cueste, tenemos que ganar!" Era el símbolo de una tarde en la que se sintieron locales y en la cual renovaron la ilusión tras un viernes con saldo negativo en la final de la Copa Davis. Sin conformarse con el aliento que brindaron en las dos horas de juego, se quedaron 45 minutos más en un rincón de la cabecera Norte.

Fue el día en que la Argentina silenció a La Cartuja. Quizá por la rápida ventaja obtenida por la pareja nacional, el público español se entregó a ser un espectador de la pasión albiceleste. Una relación que tuvo su punto más irónico cuando los visitantes empezaron a alentar a Verdasco y a López. "España, España", se escuchó de boca de los 3 mil argentinos que llegaron a Sevilla. Fue un poco de goce, tras el 0-2 del viernes. Un momento de relajación, entre tanta tensión.

Resultó ser un monólogo. Lo fue dentro de la cancha, gracias a la solidez de Nalbandian y Schwank, y la baja performance local, y lo fue en las gradas. Era sentirse en cualquier escenario de nuestro país, pero a 12 mil kilómetros, en el cálido otoño sevillano. Hubo aplausos para los ganadores, pero también un apoyo incondicional para Delpo, en la antesala de un partido que se presume intenso. Y hasta un cántico que bien podría ser dirigido, por los apodos de ambos en la consideración general, para cualquiera de los vencedores en la tarde española: "Que gane El Gordo y todo el año es carnaval".

Y ganaron, como para tener un crédito más. Para "seguir vivos", como destaca una y otra vez el capitán Tito Vázquez. Para seguir teniendo fe en conseguir por primera vez la Ensaladera. Para romper los números perfectos de Nadal en polvo de ladrillo y creer en que se puede forzar "El Cartujazo".

"Esta hinchada se merece, se merece ser campeón", retumbó bien fuerte por Sevilla. Fue el llamamiento argentino, el de un grupo que quiere dar el golpe.

NOTA. El artículo "El público argentino, a su modo, ya ganó la serie" fue publicado en canchallena.com y La Nación el 3 de diciembre de 2011.