viernes, 9 de noviembre de 2012

Sólo un susto

Para él, el partido del sábado 29 de septiembre ante La Natividad, con triunfo de Ellerstina por 17-13, tuvo, tiene y tendrá todos los condimentos de un partido fantasma. De un encuentro en el que participó, pero del que recuerda poco y nada, de no ser por un video que vio unos días más tarde, en el que pudo reconstruir, cual rompecabezas, qué había pasado 20 minutos antes de una caída que asustó a propios y extraños.

Para su tranquilidad, el temor por la gravedad de la situación sólo quedó latente en las horas posteriores al tercer partido del Abierto de Tortugas 2012. Nicolás Pieres, el jugador más joven del torneo, es el hombre en cuestión, el mismo que sufrió una dura caída en el sexto chukker de aquel encuentro, y fue reemplazado por Facundo Sola, y que tuvo que abandonar el club para pasar la noche en el hospital Fleni. 

Cerca de los mimbres de la mitad de cancha, el golpe lo dejó KO. Pero la recuperación le demandó sólo seis días, aunque en un primer momento se había puesto en duda la fecha de su regreso. Una buena señal para Nico y para la Zeta, para lo que resta de una Triple Corona que viene acomodando su calendario a la par de las lluvias primaverales. La tarde del sábado 29 fue en el club, pero la noche la pasó en el hospital, del que se fue con el alta médica un día después. Allí, le hicieron una tomografía y una resonancia para verificar que todo esté perfecto. Con los estudios médicos terminados y el alta otorgada, sólo vinieron días de reposo. 

“Me dijeron que hasta que no esté al 100% no vuelva a jugar”, le avisaron. Y él aprovechó el inicio de la semana para sentarse frente al televisor con la mira en intentar reconstruir el partido, del que sólo tenía memoria de los dos primeros chukkers. Del resto, tenía flashes y alguna jugada aislada, según confesó en las entrevistas que dio mientras se restablecía. El “apagón” en su cabeza lo dejó sin recuerdos de lo que había pasado 20 minutos antes de su caída y 20 minutos después. Para evitar una preocupación mayor, Nico se animó a escribir, desde el nosocomio, en su cuenta oficial de Twitter. Una opción perfecta como para desdramatizar el asunto. Acostado sobre la camilla y con el buzo de la Zeta puesto, que le cubría una parte del cuello ortopédico, publicó: "Por suerte, ya estoy bien. Fue un susto enorme, pero zafé". Y cinco días más tarde confirmó su regreso. "Jugué una práctica a la mañana y el Juvenil a la tarde. Me sentí bastante bien, por suerte", tuiteó. 

Su vuelta anticipada se dio ante Pilará, en el éxito 15-13 que metió a Ellerstina en la final de Tortugas. "En cuanto al golpe estuve bien, pero sentí que jugué bastante mal. No sé, venía de tener un buen nivel, pero estoy más o menos y espero recuperar la forma del principio", fue su extraña sensación. Ya en cancha y lejos de los estudios médicos, su objetivo es mirar hacia adelante y volver a su nivel con el transcurso de las semanas. La dura caída ante La Natividad no fue la primera en la prometedora carrera del “Tercer Pieres”, de 21 años, y hermano de Gonzalo y Facundo. En el Campeonato Argentino Abierto de 2010, Nico tuvo una acción similar al finalizar el primer chukker. En la Catedral, se cayó del caballo y sufrió un fuerte golpe en la zona cervical, por lo que por ese entonces debió ser trasladado al Sanatorio de La Trinidad. Por ese golpe, no pudo continuar disputando el encuentro entre Sao José y Chapa Uno (triunfo de Chapa, 16-12), lo que significó su adiós del equipo ya que en 2011 se sumó a Ellerstina. Esa tarde, tras un puñado de minutos de espera, el partido se reanudó con el ingreso de su primo Tomás.

NOTA. El artítulo "Sólo un susto" fue publicado en la revista Polo Live, en noviembre 2012.