sábado, 8 de febrero de 2014

"Somos un diario, no un restaurante, no una red social"

Portada histórica para el periodismo. Una tapa que ya dio la vuelta al mundo y que, gracias a la repercusión que tuvo, expuso internacionalmente el momento que se vive en Libération, el diario francés fundado en 1973 por Jean-Paul Sartre. La primera página de este sábado 8 de febrero mandó un mensaje bien claro: "Somos un diario, no un restaurante, no una red social, no un espacio cultural, no un estudio de televisión, no un bar, no una incubadora de start-up". La redacción se puso de pie contra los accionistas. Adentro, cinco páginas mostraron la indignación y oposición de los redactores, que explican que los actuales propietarios quieren transformar el periódico en "una red social creadora de contenidos vendibles".

El plan de lucha en Libération va por más: anuncian una huelga para este domingo, lo que impediría la salida de la edición del lunes. 

¿Dónde nació la bronca de los 300 periodistas? Los dueños quieren que la redacción se transforme en "un espacio cultural y de conferencias con un estudio de TV, otro de radio, una redacción digital, un restaurante, un bar y una incubadora de empresas innovadoras". Con este proyecto, la idea es recaudar más euros y hacerle frente a la grave situación financiera por la que pase Libération.

En el diario El Mundo de España explican que "a Libé no le va tan mal, pero sí en relación a otros diarios franceses". Pese al fuerte apoyo de pauta oficial, venden menos ejemplares y menos publicidad. Un combo que tiene ingredientes de la crisis europea y la explosión de los medios digitales. Con pérdidas por 6 millones de euros, desde el directorio buscan un comprador que inyecte dinero, pero no aparece y algunos hablan de una tesorería que sólo puede quedar en pie por algunos meses. Mientras, la redacción espera que se vaya el director general, contra quien se votó a favor de su despido el pasado 26 de noviembre. El 89.9% de los empleados así lo creyó conveniente a la hora de elegir.