miércoles, 21 de enero de 2015

Los hermanos Simonet y el placer de jugar como "en el patio de casa"


DOHA.- Sebastián maneja los hilos del equipo. Sus ritmos, sus tiempos. Es un titiritero entre gladiadores. Diego, o simplemente el Chino, es el habilidoso, el distinto. Desfachatado, con las revoluciones a mil, pero con la cabeza bien fría para dejar a todos boquiabiertos con sus pincelazos. Pablo, el más joven, es un toro. En Francia, donde comparte plantel con el hermano mayor, le colocaron el cartel de "Pequeño gigante". Un toro suelto a pura potencia, pero con calidad suficiente para firmar roscazos de fantasía. Los Simonet se complementan y se divierten. Pasaba en el patio de la casa, ante los ojos de papá Luis y mamá Alicia, dos expertos en eso de vestir la camiseta argentina, y pasa en Doha, la capital de una Qatar que sorprende a cada paso.

Sin chances de sumar minutos juntos, salvo cuando ingresó Pablo en dos jugadas contra Polonia, tuvieron mayor rodaje en el triunfo ante Arabia Saudita por 32-20 y los tres dialogaron con canchallena.com camino al vestuario del Hall de Deportes de Duhail. "Ganar asi y con los tres en cancha es un plus", cuenta Diego . "Tiene un gustito especial", agrega Pablo. Con los padres en la tribuna, la alegría se potencia. Mientras, Sebastián camina por la zona mixta con el premio al mejor jugador del partido. "Me dieron el premio y me vinieron a abrazar ellos, me dijeron que me lo merecía y eso hace que uno lo disfrute distinto", acota Seba , de 28 años. Junto a Pablo , de 22, comparte la disciplina de Ivry, en la segunda división francesa. Diego, de 25, es el central titular de Montpellier, en Primera.

Siempre respiraron handball. Hijos de Luis, quien integró la recordada selección de 1981, que le ganó a Estados Unidos y Brasil, en un Panamericano en el Luna Park, y de mamá Alicia, que también supo vestir la albiceleste en varios torneos, heredaron la pasión y cumplen el sueño de poder compartir cancha junto a una generación que se propuso hacer historia en un deporte en el que sólo se avanzó una vez a segunda rueda en un Mundial, en Suecia 2011. En aquellas tardes en Lund sólo estaban Sebastián y Diego. Mientras el resto de la familia se emocionaba desde Pinamar.

"Pasan muchas cosas por nuestras cabezas. Con ellos compartí todo. Es un momento familiar muy especial, con mis viejos en la tribuna. Tiene un gustito especial. Si nos ven a los tres, siempre estamos con una sonrisa, porque disfrutamos jugar y, además, hacerlo juntos", señala Pablo, quien anotó cinco goles ante los árabes, en su primera intervención en grande en Doha. "Le sirvió mucho jugar contra una defensa que lo favorece", analiza Sebastián. Y añade: "El agarra, baja la cabeza y arranca. Pero también tiene recursos en definición, le gusta el jogo bonito, y eso da placer".

Se hablan, se ríen, se felicitan y, cuando algo sale mal, también se aconsejan. Sin jerarquías, sino con un diálogo fluido entre los tres, más el aporte de papá y mamá. "Siendo el mayor les puedo transmitir mi experiencia, con los años que llevo jugando al handball, pero siempre hablamos entre todos. Por ejemplo, Pablo, desde su juventud, muchas veces quiere hacer jugadas más 'locas', me las dice y las hacemos. El es así y yo soy más conservador, pero hace que me anime", revela Seba.

Superada la primera "final" que se habían puesto como objetivo en el plantel, ahora será el turno de escribir los capítulos decisivos ante Alemania (mañana a las 13) y Rusia (el sábado). Tras el empate ante Dinamarca, la derrota con Polonia y la goleada a Arabia Saudita, los Gladiadores acumulan tres unidades en el grupo D del Mundial y necesitan de un triunfo para alcanzar los octavos de final. "Es el principal objetivo", coinciden. Una victoria en alguno de los dos partidos colocará al equipo automáticamente en la siguiente rueda. Otra hazaña que quieren vivir en familia. A miles de kilómetros del patio de casa, entre construcciones futuristas y un desierto que parece perderse en el horizonte.

NOTA. El artículo "Los hermanos Simonet y el placer de jugar como en el patio de casa" fue publicado el 21 de enero de 2015 en canchallena.com