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Javier Saul

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sábado, 13 de agosto de 2016

La previa del clásico del fuego


RIO DE JANEIRO.- La derrota ante Lituania ya quedó atrás. Poco queda de la partida de ajedrez. Es tiempo de análisis, de un repaso de lo que pasó, y también de lo que vendrá. Pero también hay tiempo para recargar energías siguiendo por televisión el triunfo de Juan Martín del Potro en los cuartos de final. La previa del entrenamiento en el Parque de los Atletas se vive a mil con la victoria del tandilense y le pone punto final a lo que sucedió en la noche del jueves en el Arena Carioca 1.

Es momento de dejar atrás el duelo que se escapó ante los lituanos por 81-73 y focalizarse en Brasil. El rival, el clásico, el dueño de casa. El enemigo íntimo que tiene a Rubén Magnano en el banco y que necesita como el agua un triunfo ante la Argentina para seguir con vida en Río 2016 . Será un duelo con tensión dentro del campo y un intenso ida y vuelta en las tribunas. Por eso, desde ambos planteles desean bajarle el tono al encuentro que se disputará esta tarde, desde las 14.15. Por eso, los comités olímpicos de la Argentina y Brasil evalúan la posibilidad de intercambiar las banderas en el ingreso al campo. Casi como un mensaje de paz.

"Es un partido igual para los dos", dice Luis Scola . "¿Clásico? Para mí es clásico también Lituania. Brasil es un clásico local, pero todos los partidos son difíciles a este nivel", agrega Manu Ginóbili . Y Luifa le da un voto de confianza al público: "Sería una picardía que pase algo. Espero que seamos inteligentes y que gritemos mucho tanto argentinos como brasileños, pero con mucho respeto y con mucha alegría y que pasemos un día genial; unos van a ganar, otros a perder y pasado mañana va a ser todo igual; confío en el criterio de la gente y que va a ser una fiesta muy grande; más feliz para uno que para otros, pero igual de divertido".

La derrota ante Lituania respetó cierta lógica, aunque también deja un par de mensajes tras el primer examen ante un rival de jerarquía: se requiere mantener un patrón de juego y el recambio debe emitir señales positivas.

Los minutos de Scola (30) y Andrés Nocioni (37), contra las ausencia de Nicolás Brussino y Gabriel Deck contrastan con esa premisa. La actuación de Luifa como pivote, también. Roberto Acuña (13 minutos y dos puntos) no sostuvo el duelo personal ante Jonas Valanciunas. Y se pagó caro el ritmo del cierre del primer cuarto y el inicio del segundo. Situación que volvió a quedar expuesta en el tercero, cuando la selección nacional logró ponerse al frente tras un parcial de 11-0 y luego dejó escapar el partido con un parcial lituano similar.

"Si logramos mantener el juego vale más que una medalla. El objetivo para estos Juegos Olímpicos es el de la transición de la Generación Dorada que se despide con los chicos que llegan", destaca Sergio Hernández . Y por eso también cobra fuerza el lamento de Carlos Delfino : "Nos quedó el sabor amargo que los viejitos tuvimos situaciones para definir el partido y no las aprovechamos". De cara a Brasil, es un rival que puede tener menos jerarquía que Lituania, pero que será igual de difícil porque tiene un estilo siempre difícil para la Argentina. Que suele complicarlo con sus defensas a presión (mucha veces en zona) y una excelente conexión entre sus bases (Marcelinho Huertas y Raúl Neto) y su pivote (Nené). El duelo será físico y habrá que ajustar detalles respecto del duelo ante los lituanos. "Nos enloquecimos y lo quisimos ganar con coraje. Se perdió la compostura y empezamos a pegar. Ellos jugaron siempre igual y nosotros enloquecimos con nuestro afán de jugarlo con coraje y todo eso. Pasa habitualmente en nuestro país, pensamos que todo se gana con huevos. Y no. Se gana jugando bien. Después le tenés que agregar huevos y coraje. Por momento creímos que lo podíamos dar vuelta así, pecheando y empujando. Y no alcanza", fue el duro análisis de Ginóbili.

Tras los triunfos ante Nigeria y Croacia, la caída ante Lituania obliga a la reacción. Aunque el rival llega en una situación extrema: acumula derrotas ante Lituania y Croacia, y sólo se sostiene con el éxito in extremis ante España.

A quien se esperará hasta última hora, tras la ausencia en el entrenamiento de ayer, es a Nicolás Laprovittola. El base sufrió un esguince grado 2 en el pie derecho. "Lo van a evaluar antes del partido", anunciaron.

¿Cómo responderá Brasil a la presión de su público? La incógnita radica en si el aliento se transformará en motivación o se licuará como presión. El historial olímpico, por su parte, marca una ventaja albiceleste de 2-0: un 72-56 en Helsinki 1952 y -el más reciente- 82-77 de Londres 2012.

"La Argentina hará el máximo esfuerzo para conseguir una medalla. A mí no me sorprende conociendo la materia prima y que toman determinaciones de muy buena manera. O sea, vamos a enfrentar a una Argentina en un muy buen nivel", señala Magnano. Y deja un recado: "La emoción que puedo tener ya pasó en 2010. Pasaron seis años y sigo siendo argentino, pero en el plano del básquetbol soy brasileño y tengo que defender sí o sí en un cien por ciento a Brasil".

Publicado el 13 de agosto de 2016 en LA NACION

Escribo en lugares.

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JAVIER SAUL
@dr_javi
Buenos Aires, Argentina

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